19 febrero 2008

Causa y enfecto invertidos

leo en el diario el País un artículo de Amos Oz que concluye así:

"Incluso en estos momentos de indignación, en los que nuestros corazones están con los israelíes que sufren allí, no debemos olvidar que la raíz del problema de Gaza está en los cientos de miles de seres humanos que se pudren en los campos de refugiados, unos campos que son caldos de cultivo de pobreza, desesperación, ignorancia, fanatismo religioso y nacionalista, odio y violencia. Desde el punto de vista histórico, no puede haber solución al problema de Gaza mientras no exista en el horizonte, por lo menos, un mínimo de esperanza para ese pueblo desesperado. ¿Qué podemos hacer, pues? Podemos y debemos lograr un alto el fuego con Hamás en gaza. Un alto el fuego, por supuesto, tendrá un precio político elevado. Pero, de todos los precios que tendría que pagar Israel por una decisión apresurada y errónea, ése es el menos letal y el más soportable."

Sin embargo, yo no entiendo esa ceguera de Oz.

Y me vais a perdonar pero el argumento me parece basura, porque considera a la causa efecto y al efecto causa.

Se pudren en los campos porque ellos no quieren negociar, porque eligen la opción terrorista en las elecciones, porque no salen a las calles a protestar contra la dictadura ilamista encubierta que les lleva a la muerte y, lo más importante, a asesinar a civiles israelíes. No hay que negociar con ellos para evitar lo que ellos mismos están provocando voluntariamente al no querer negociar a pesar de la retirada unilateral de Israel de Gaza.

El argumento de Oz es ridículo, patético. Pero aún más viniendo del propio Israel.

Ponerse el filtro izquierdoso para no ver la realidad en Gaza es triste e injusto si se hace desde fuera. Si desde dentro, ..., además, imbecilidad.

Y, claro que no debemos invadir Gaza!

4 comentarios:

Neguev & me dijo...

Apreciado co-bloguero
quiero ser de las primeras en saludarle y en felicitar su ingreso en la tarea. Con su permiso, esta noche, será usted una de las noticias en mi blog y figurará en lo enlaces recomendados.
Gracias por enlazarme

Iojanan dijo...

Siguiendo consejo de Neguev, te visito , te leo con interés y ya lo haré en la sucesivo. Bienvenido.

Jose Antonio dijo...

Respecto al comentario de OZ, puede sonar mal e interpretarse peor por aquí, porque se desconoce casi todo y se aplica por defecto, tanto el cliché ignorante y sumamente interesado de la izquierda de rigor , como se conoce básicamente sólo la narrativa palestina (la mayoritaria en la opinión).

Pero para el que conozca algo del tema se sabe que el mantenimiento de esos campos de refugiados durante tantos años ha sido una decisión estratégica del liderazgo palestino como medio de perpetuar una situación que no sólo dificulte las posibles soluciones y mantenga el volumen de las ayudas económicas, sino que también preconice e incida en la temporalidad de Israel y en un irredentismo perpetuo, porque saben muy bien que su regreso negociado, o bélico, es ahora imposible.

Y es un medio de presión a la hora de reivindicar un único estado binacional.

Para terminar quiero apuntar un hecho, esa reivindicación, la del estado binacional, no sólo tiene como fin destruir a Israel, su
objetivo fundamental, sino que también se plantea, para cada vez más palestinos, como una necesidad derivada de la profunda desconfianza con la que contemplan a un futuro estado palestino (con la incorporación de los refugiados de otros países, su falta de estructuras y los vicios y carencias democráticas ya muy evidentes), ya sea dirigido por los clanes, por Fatah o por Hamas, o el revoltijo resultante de todos ellos.

Esa será la próxima línea de ataque, ya no tanto como una exigencia o reivindicación "nacional", que también, sino como "necesidad moral" o "humanitaria" ante su situación y con el chantaje añadido del temor derivado de degenerar en un estado incontrolable.

La "desconexión física" con la que algunos ingenuos soñaban no será tal sin un compromiso real de la otra parte a la hora de crear ese estado tan solicitado por ellos mismos, y eso a pesar de todas las ayudas que tendrán. A eso mismo habrá que añadir el juego sucio de ciertas naciones de la zona, árabes y no árabes, que utilizarán a sus marionetas palestinas para impedir un estado más o menos capaz.

Saludos y larga vida en la red

Iojanan dijo...

Magnífico análisis Jose Antonio, y en pocas palabras una verdad meridiana.