24 enero 2011

Principios fundamentales del Judaísmo Reformista Clásico hoy

Os presentamos la traducción de parte del documento de los principios fundamentales tal como son entendidos hoy en día por el nuevo movimiento Reformista Clásico. El punto de partida es la Plataforma de Pittsburgh. Y lo que hace el Rabino Berman, uno de los fundadores de esta corriente en el seno del movimiento Reformista actual, es actualizar, poner al día esa declaración seminal de 1885.


............................................
Principios fundamentales



El principio fundamental del Judaísmo Reformista Clásico es que el pacto eterno judío con Dios se encuentra en el corazón de nuestra identidad e historia. Al tiempo que nuestra fe genera y da fortaleza a muchas diferentes interpretaciones y acercamientos a lo Divino, lo que se encuentra en el núcleo de nuestra identidad judía es la búsqueda religiosa de la fe y el sentido.

Consideramos que el Judaísmo es primordialmente una creencia religiosa universal más que una identidad étnica, cultural o nacionalista. Como comunidad espiritual, nos alegran los exclusivos lazos de destino e historia que nos unen a nuestros hermanos judíos de todas las épocas y de todo el mundo. Consideramos que el pueblo judío es una comunidad [de Fe] religiosa, unidos por una experiencia compartida, y basada en las enseñanzas caracterísiticas de la Religión Judía. Las ricas y variadas tradiciones  étnicas y culturales de la experiencia Judía a lo largo de las épocas nos ofrecen dimensiones significativas para nuestra identidad religiosa, pero nuestra creencia es intemporal y universal en sus aspiraciones.

Defendemos el concepto reformista histórico, conectado con la visión ética y moral de nuestros profetas hebreos, de ‘la Misión de Israel’. Esta idea sostiene que como Judíos se nos ha llamado a dar testimonio de la unidad de Dios y de toda la humanidad, y que debemos trabajar individualmente y en comunidad para traer la justicia y la paz al mundo. Los líderes del Reformismo Clásico han estado siempre en la primera línea de estas luchas y cambios, afrontando los temas sociales de la historia de América con un coraje y una acción proféticos. Afirmamos pues esta visión espiritual tolerante, universalista y humanista.

Apreciamos las tradiciones distintivas del Reformismo histórico - una liturgia significativa, participativa, que llega al corazón y la mente. Este compromiso ha abrazado siempre un servicio religioso litúrgico en la lengua vernácula [en inglés], enriquecido por los intemporales elementos de los textos en Hebreo y las canciones que simbólicamente nos unen  a nuestro pasado y a nuestros hermanos judíos de todo el mundo. Pero queremos incidir  en que lo que hace la experiencia litúrgica auténticamente ‘judía’ no es el grado de utilización del Hebreo, sino los ideales y valores que se reflejan en ella. El Judaísmo Reformista Clásico también  defiende el papel inspirador de la música coral e instrumental que eleva el espíritu y refleja los más altos estándares de calidad, inspirándose por lo tanto en las grandes tradiciones musicales históricas que han sido la herencia de la Sinagoga Reformista y en las composiciones de la creatividad contemporánea. Otra dimensión del rezo Reformista Clásico es la importancia de una prédica intelectualmente desafiante que ofrezca la sabiduría de nuestra tradición judía al tratar tanto los acuciantes problemas de nuestra época, como el crecimiento personal espiritual y una significación más profunda de nuestra experiencia humana. Creemos que estas cualidades características del Servicio Religioso del Reformismo Clásico, que para muchos de nuestros miembros están presentes en la liturgia del Union Prayer Book mejor que en cualquier otro Sidur, siguen ofreciendo una opción vital y creativa para muchos judíos hoy. Esto no sólo incluye a los muchos miembros de nuestras congregaciones que crecieron en esta tradición y se alegran con ella, sino también a innumerable gente joven – que buscan una forma de identidad y liturgia judía significativas y accesibles, basadas no en la nostalgia o el etnicismo, sino  enraizada en las realidades de nuestras experiencias vitales en nuestra sociedad plural actual.
 
Afirmamos y celebramos con un énfasis especial la singularidad de la experiencia judía en América y su herencia. Nuestros principios, basados en la Torá, de libertad, justicia y la igualdad de los seres humanos han dado forma a la democracia Americana desde sus más tempranos inicios coloniales. Inspirados por la promesa de los valores americanos de libertad y oportunidades, los judíos han jugado un papel vital en la fundación y la construcción de esta nación. El Judaísmo Reformista Clásico se ha alegrado siempre de esta noble herencia y ha permanecido comprometido con el mantenimiento de esta forma específica americana de liturgia, vida y cultura  judías que reflejan lo mejor de los ideales democráticos de nuestra nación. Estamos orgullos de ser ciudadanos de esta nación, aceptando en su totalidad nuestros derechos y obligaciones para con los EE.UU. Entre éstas se encuentran el disenso profético que se expresa en el proceso democrático, y en la completa implicación cívica en nuestra sociedad. Creemos que la fórmula más apropiada para el desarrollo dinámico continuado del Judaísmo, de su influencia y de su misión en el futuro estará en esto, en una comunidad judía vital y renovada espiritualmente.

La cuestión de nuestra relación como judíos americanos con el Estado de Israel es de gran importancia y tiene una compleja historia en el desarrollo de la perspectiva del Judaísmo Reformista Clásico, que abarca una gran diversidad de opiniones. Sin embargo, existen una serie de puntos que compartimos mayoritariamente. La posición histórica Reformista ha sostenido siempre que el periodo nacional de la temprana historia de nuestro pueblo fue un importante capítulo de nuestra formación- al crear el sentido compartido de experiencia comunitaria y favorecer el desarrollo de los valores éticos y espirituales que era nuestro destino proclamar y compartir con la humanidad. Teniendo en cuenta que esta visión dinámica de la historia judía rechaza la idea de que vivimos hoy en el mundo en el ‘exilio’, afirmamos que nuestra conexión con la tierra de Israel es profunda e histórica y que el Estado de Israel tiene una gran significación para la experiencia Judía. Compartimos con todos los judíos - y con otras muchas gentes de buena voluntad - la esperanza de y rezamos por un próspero y seguro Israel que viva en paz y justicia con sus vecinos.

Celebramos la rica diversidad dentro de la cambiante comunidad judía actual. Estamos particularmente comprometidos en ofrecer una acogedora, amorosa e incondicional bienvenida en nuestro seno al número de familias interreligiosas y multiculturales  que no para de crecer. Creemos que debemos apoyar a nuestra gente joven y a sus parejas y esposos con “corazones y puertas abiertas” - celebrando sus bodas y ofreciéndoles una comunidad que respete sus respectivas identidades y su dignidad. Creemos que el mensaje integrador y universal del Judaísmo Reformista Clásico y su liturgia incluyente y accesible tienen un papel privilegiado en el intento de atrae a los jóvenes con relaciones interreligiosas, dándoles la posibilidad de que encuentre un entorno significativo en el que compartir su experiencia de la tradición judía juntos.

Nuestro movimiento Reformista actual incluye una amplia diversidad de interpretaciones y estilos. Nuestra esperanza y nuestro compromiso es el de que la tradición histórica del Reformismo Clásico, que se presenta con una posición propia y ofrece un significado permanente en medio de muchas y muy ricas corrientes de la experiencia judía a lo largo de la historia, sea reconocida y honrada por su continua vitalidad y por su potencial de mostrarse significativa para una nueva generación de judíos hoy.

1 comentario:

alf fried dijo...

Me genero una buena apreciasion. Saludos. Alfonso Fried.